Verla es conectar

Xavier Bas y Miquel Capo

  • Estudio
  • Bas—Capo
  • Cliente
  • Alvaro Palacios
  • Año
  • 2009
  • Técnicas
  • Cuatricromía
  • Estampación
  • Relieve
  • Tintas directas

¿Quién no ha visto la etiqueta de Camins? La ilustración es sin duda uno de los motivos más reconocibles y reconocidos del mercado del vino. Un motivo que reúne las mejores virtudes de la imaginería vintage, entre ellas, su oportunidad de ser radicalmente contemporánea. Para Xavier Bas es, también, una historia concatenada de hallazgos que le abrió oportunidades y reconocimientos. El más importante: la propia constatación de que iba por el buen camino como diseñador especializado en packaging de vino.

¿Por qué la imagen de Camins funciona tan bien? Es un auténtico objet trouvé que ofrece lecturas abiertas y sugerentes. Una de ellas permite hablar de terroir en el amplio sentido que tiene en el mundo vitivinícola: la suma de factores geofísicos, agroclimáticos y también humanos y culturales que confluyen en el carácter de un vino. ¿Qué es la rosa de Camins si no un mensaje evocador, figurado y sofisticado de las virtudes del entorno de origen de este vino?

¿Cómo fue su acogida? Hay una anécdota de Xavier que lo ilustra muy bien. Resulta que estuvo en una «calçotada» y alguien llegó con una caja de seis botellas de Camins. Al cabo de un rato, Xavier le preguntó por qué había traído precisamente ese vino. ‘Muy fácil —respondió—: porque es una buena bodega, y he pensado que con esa etiqueta tan bonita, el vino estaría bien’.

¡Revelador! Sí, esta pequeña historia muestra el logro de la etiqueta como imagen en sí misma, pero sobre todo como detonante de un proceso de confianza y empatía. La imagen de Camins conecta la marca con el consumidor. Este, personificado aquí en el invitado que un día, al poco del lanzamiento del producto, compareció en una «calçotada» con seis botellas, siente un vínculo con la bodega, el viñedo y el relato.

¿Cómo es trabajar con bodegas y elaboradores con un discurso territorial muy marcado, como es el caso de Álvaro Palacios? Lleva emparejada una dimensión emocionante y llena de interés: conocer el territorio de primera mano e interpretar sus claves geográficas, visuales y culturales. Toda esta información y experiencia aporta muchos beneficios a la construcción de la marca. Para el estudio supone además consolidar, casi viña a viña, región a región, una percepción única de cómo comunicar el vino.

Zoom in Verla es conectar

¿Qué os aportó este proyecto en concreto? En el proceso que desembocó en la etiqueta de Camins, se dieron varios hallazgos afortunados. Primero, el estudio conoció a fondo una zona, el Priorat, a la que ya había habido un primer acercamiento con el proyecto de los vinos de alta gama de Álvaro Palacios.
Además, en su momento representó también una ruptura de códigos y una apertura a interpretaciones y sensaciones nuevas.

Zoom in Verla es conectar

Contemplando vuestras etiquetas, a veces emerge la idea de que la comunicación visual del vino acaba formando parte de su identidad más profunda. Es que estamos convencidos de que la historia de la marca es un sumando de su propio terroir. A menudo, se habla del terroir como un factor más intelectual que estrictamente físico: además del viñedo, el clima y los suelos, el terroir está integrado por el conjunto de tradiciones y prácticas agrícolas y, en definitiva, por la huella cultural que sobre el territorio en cuestión han ido dejando sus moradores y productores. Quizá, en el futuro, con la consolidación y prestigio de las marcas vinícolas de calidad, sus propias narrativas, sus propias redes de afecto con el consumidor pasarán a formar parte de eso que llamamos terroir.